
Aquel 10 de Julio de 1997 también era jueves, como hoy. Ese día regresaba de vacaciones, entonces
también desde Asturias. Ya cerca de casa, escuché la noticia por la radio. La terrible noticia: un joven concejal vasco había sido secuestrado y los asesinos pedían algo imposible para liberarlo. Si no... lo matarían en 48 horas. Supe que lo iban a matar, no saben hacer otra cosa, supongo que todo el mundo lo supo en ese mismo instante. Me recuerdo parando el coche en un camino de tierra junto a la carretera. Creo que lloré.
Miguel Angel Blanco tenía sólo 29 años, y en ese mes de Julio de 1997 entró en
nuestros corazones para siempre.
Me recuerdo en la impresionante manifestación de Madrid del lunes 14 de Julio, pero antes, cuando aún había alguna esperanza, en la noche del viernes 11 al sábado 12, me recuerdo con un grupo de amigos en la Puerta del Sol, rodeados de mucha gente con velas, sentados en el suelo, en silencio, muchos rezando, todos con los ojos tristes. Radios encendidas esperando un milagro que nunca llegaría.

Recuerdo que allí escuché una parte de una de esas tertulias radiofónicas donde todos los participantes siempre saben y opinan de todo. Se hablaba de las formas de financiación de la banda de asesinos y uno de los contertulios habló de la publicidad que las empresas ponían en el periódico
Egin que, por entonces, era el "brazo periodístico" de la banda. Citó a varias empresas y, entre ellas... la mía. Decía, y tenía razón, que el dinero de esas empresas estaba pagando las balas que iban a matar a Miguel Angel. Me avergonzó, me cabreó.
Sábado 12, por la tarde. Encuentran malherido a Miguel Angel. Tiene dos tiros en la cabeza. Moriría horas más tarde, ya domingo 13, en el hospital. España llora, grita, clama... El domingo amanece, a pesar de todo, y el Sol se encuentra con un país muy triste.

Ese domingo por la mañana voy al edificio donde trabajaba por entonces. Está vacío, claro. Saludo al vigilante de seguridad y le pido que me abra, que tengo que hacer unos trabajos urgentes. Voy a mi mesa y le mando un email a todos los empleados de mi empresa (varios miles en España y en otros países), declarando mi condena por el asesinato y exigiendo a los responsables de mi empresa que si lo que había escuchado por la radio la noche anterior era falso, que denunciara al tipo que lo dijo, pero que si era verdad... que se pidieran disculpas públicas a la familia de Miguel Angel y a todo el país por financiar el terrorismo.
Salí pensando que al día siguiente me despedirían. No me importó.
Lunes 14. Llego a mi trabajo, abro el correo. Tengo unas 30 respuestas de compañeros a los que no conozco, apoyando mi petición. Los más cercanos lo hacen verbalmente. Al poco, me llama mi jefe y, asustado, me reprocha haber enviado ese correo a todo el mundo, que hay otros medios, etc. Vamos los dos a ver al jefe de mi jefe, que me dice más o menos lo mismo y con el mismo miedo. Parece que se ha montado un buen pollo "en las alturas". Vamos los tres a ver al jefe del jefe de mi jefe. Misma película. Desfilamos los cuatro hasta el edificio de al lado para ver al jefe del jefe del jefe de mi jefe. ¿Será éste el que me eche? Pues no, este resulta ser una persona razonable y echa de su despacho a los otros babosos miedosos y quedamos los dos solos. Me pregunta mi opinión sobre lo que debe hacer la empresa y acordamos una serie de cosas. Ese mismo día mi empresa envió un telegrama de pésame a la familia de Miguel Angel y al Partido Popular del País Vasco, y emitió una nota pública condenando el asesinato, pidiendo disculpas por haber insertado publicidad en ese periódico (al final resultó que no era directamente mi empresa quien la puso, sino un empresario asociado) y afirmando que nunca más se haría. Ese super jefe, a quien nunca olvidaré, tuvo el detalle de llamarme a su despacho para revisar juntos la nota antes de su emisión. Salió publicada al día siguiente en todos los diarios nacionales.
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Perdón por contar estas cosas, me apetecía ponerlo por escrito. Para no olvidarlo.
Carlos Goñi, del grupo
Revólver, compuso ese año la canción "
Una lluvia violenta y salvaje" en recuerdo de aquellos horribles días. La he puesto en el tocadiscos, ahí en la columna derecha.
Aquel día amenazaba más tormenta y la tormenta no se hizo de rogar;aunque más de uno creyera en los milagros,el que más y el que menos no sabía que apostar.Porque el tiempo es el tiempo y él decidecómo, dónde y cuándo quiere descargar;y a las cuatro cayeron dos rayos segando de cuajo otro arbol más.Y cayó hasta calarnos los huesos,y cayó fría y sin compasión,una lluvia violenta y salvaje hasta hacernos dudar de si existe Dios.Y cayó hasta calarnos los huesos,como pernos de vía de tren,una lluvia violenta y salvaje hiriendo la carne, abollando la piel.Y fundidos de rabia, impotentes,miramos al cielo queriendo entender,por qué este brutal aguacero, porqué los dos rayos,algo no va bien.Y si no hay nadie que pueda detenerla tormenta que nos moja sin parar,usaremos nuestra fuerza, tanto si está mal o bien,para estar secos por siempre de una vez.Cometimos el error de imaginarque algún día todo esto tendrá fin,pero aquí nunca es domingo, siempre cae más de lo mismo,porque el tiempo es dueño de la tempestad.Y es posible que mañana sea igual,ya veremos quién deja de existir,porque un árbol vale tanto como el precio de su hacha.Hoy es lunes, mes de octubre, en mi país,hoy es lunes, mes de octubre, en mi país.===
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Galería de imágenes - Los hechos-
Los asesinos===
Cambiando de tema, este es
el horror de hoy.
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